El presidente de la Junta de Extremadura, don Guillermo Fernández Vara, inauguró el viernes día 23 de septiembre el museo dedicado a la obra artística del Académico de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, don Jaime de Jaraíz (Jaraíz de la Vera, 1934 -Madrid, 2007), situado en la iglesia de Santiago de Trujillo que contiene 40 obras representativas de distintas etapas de este versátil y sensible pintor y músico.

El presidente estuvo acompañado por la presidenta de la Asamblea, doña Blanca Martín; el alcalde de la localidad, don José Antonio Redondo; la Consejera de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Extremadura, doña Nuria Flores; el diputado provincial de Cultura, don Fernando Javier Grande Cano; el hijo del pintor, don Jaime de Jaraíz Lozano; la viuda, doña Loli Lozano de Jaraíz, y su hija doña Beatriz de Jaraíz así como todos los concejales socialistas y populares del ayuntamiento. También han estado presentes en el acto la directora de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, doña María del Mar Lozano Bartolozzi, y los académicos don Francisco Javier Pizarro Gómez y don Antonio Viudas Camarasa. Así como la directora del Museo de Bellas Artes de Badajoz, doña María Teresa Rodríguez, museo que le dedicó una exposición antológica el año 2005.
El presidente señaló en su intervención la importancia del legado dejado por un artista que aportó su creatividad en distintos ámbitos como la pintura, el dibujo, la escritura o la música. También valoró que, en una época en que no era fácil hacerlo, se cambiara su apellido por el de su pueblo natal en reconocimiento a la ayuda que recibió del mismo desde su infancia y al cariño que sentía por su tierra y por sus progenitores. Finalmente gradeció que Jaime de Jaraíz, “uno de los extremeños ilustres de los últimos 50 años”, nos haya hecho herederos universales a toda la sociedad de su legado para que podamos disfrutar de sus obras.

Su hijo, don Jaime de Jaraíz, que se ha ocupado personalmente de la musealización del conjunto de las obras exhibidas, que se acompañan con textos tomados de comentarios de críticos de arte y palabras del artista, hizo constar el agradecimiento de la familia por la generosidad de las instituciones que han colaborado en este proyecto siguiendo la voluntad del propio pintor que siempre deseó que el museo estuviera en esta relevante iglesia del Camino de Santiago. Mencionó a la Junta y a la Asamblea, que le rindieron un homenaje póstumo con la concesión de la Medalla de Extremadura y con una exposición, respectivamente. Recordó además a la anterior presidenta de la Diputación, lamentablemente fallecida, doña Rosario Cordero, sin cuya ayuda no hubiera sido posible este museo.
El museo está nutrido de obras pertenecientes a la familia y de otras cedidas por instituciones como la Junta de Extremadura y la Diputación Provincial de Cáceres.



La muerte de don Antonio Montero Moreno, académico numerario de la RAEX y arzobispo emérito de Mérida-Badajoz, ocurrida el 16 de junio de 2022, ha provocado una profunda y sincera conmoción en círculos sociales y religiosos de España y, muy particularmente en toda Extremadura. Su desaparición, a los 93 años, independientemente del sincero reconocimiento que le profesaba la sociedad extremeña, tanto laica como confesional, ha servido, por otra parte, para recordar el importantísimo papel que monseñor Montero desempeñó con ocasión de la creación, en 1994, de la provincia eclesiástica de Extremadura, integrada por las tres diócesis de la región: Plasencia, Coria-Cáceres y Mérida- Badajoz. Fuentes conocedores del proceso de creación de la Archidiócesis extremeña señalan como determinante la actitud y la determinación de monseñor Montero, que lo consideran como el máximo responsable de aquella decisión histórica. Su voluntad de ser enterrado en tierra extremeña y el sincero homenaje que recibió a lo largo de las exequias celebradas en Mérida y Badajoz constituyen la prueba definitiva del respeto y el aprecio que el pueblo y las instituciones regionales han profesado a quien en 2001 recibiera, como máximo homenaje, la Medalla de Extremadura y otras importantes distinciones regionales.


