Fondo Logo

La Asociación Amigos del Museo Vostell Malpartida, pone el broche de oro a su programa “DISRUPCIONES. Reivindicar la tradición y el legado para avanzar”, organizado en colaboración con el Consorcio Museo Vostell Malpartida y la Diputación Provincial de Cáceres, celebrando el centenario de Dadá este jueves, 15 de diciembre, a las 19:00 horas, con la conferencia-recital “Poesía Dadá. El café Voltaire en el MVM” a cargo del crítico de arte, comisario de exposiciones y poeta Michel Hubert.

Esta actividad se realizará en el Museo Vostell Malpartida con entrada libre hasta completar aforo.

Parece que fue ayer --finales de los 60-- cuando le conocí en el Palacio de La Isla de Cáceres ordenando los legajos del Archivo Histórico Provincial de Cáceres, su sede entonces. Ayer también sería cuando asistí en la sala capitular de la catedral de Sevilla (2006),  al acto académico que ponía fin a una larga vida dedicada al servicio de la Archivística de la Iglesia y a archivos civiles, como el de Indias, la Audiencia Territorial de Sevilla y la Delegación de Hacienda de la capital andaluza. Una vida entre legajos la suya, que concluyó ayer con su fallecimiento en la ciudad en la que pasó la mayor parte de su vida.

Pedro Rubio Merino (Valdefuentes, Cáceres, 06/09/1928; Sevilla, 11/12/2016) falleció ayer domingo a los 88 años de edad. Académico de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes desde 1985, hijo predilecto de su localidad natal, mitrado de la Capilla Real de San Fernando y Nuestra Señora de los Reyes de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, don Pedro, como fuere conocido familiarmente, puso su amplio bagaje intelectual al servicio de la archivística en Extremadura y Sevilla, a cuya capital acudió llamado por el entonces obispo auxiliar y titular de Regiana (1969-1980), Antonio Moreno Montero (Churriana de la Vega, Granada, 1928), -obispo de Badajoz entre 1980-1994 y primer arzobispo de Mérida-Badajoz (1995-2004)-- de parte del cardenal arzobispo José María Bueno Monreal(Zaragoza, 1904; Pamplona, 1987), arzobispo de Sevilla entre 1957 y 1982, cátedra en la que sucedió al arzobispo Pedro Segura Sáez (Carazo, Burgos, 1880; Madrid, 1957), que fuere, a la vez, obispo titular de Apollonia (1916-1920), obispo de Coria (1920-1926), obispo de Burgos (1926-1927), arzobispo de Toledo y primado de España (1927-1931) y arzobispo de Sevilla (1937-1957). Hay, pues, una correlación entre el obispado de Coria y las sedes de Badajoz y Sevilla, a las quePedro Rubio Merino entregare su vida.

¿Qué deseaba el cardenal Bueno Monreal del archivero cacereño? Nada más y nada menos que limpiar, clasificar, ordenar, fichar y catalogar la ingente obra que se hallare olvidada y polvorienta en los altillos de la catedral de Sevilla, labor que le llevó veinte años de trabajo, y que puso a disposición de los investigadores universitarios mientras la iba desarrollando.

Pedro Rubio Merino fue premio extraordinario de Licenciatura de Historia General por la Universidad de Sevilla; Medalla de Oro y premio extraordinario por la Facultad de Historia de la Iglesia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma; doctor en Filosofía y Letras, sección de Historia General, por la Universidad de Sevilla; doctor en Historia de la Iglesia por la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Gregoriana de Roma; diplomado en Paleografía y Diplomática por la Escuela de Paleografía y Diplomática del Vaticano; académico correspondiente de la Real de la Historia; censor de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (1991-1996); caballero de la Orden de la Ciudad de Mérida de los Caballeros (Venezuela) en su primera clase...

Por ese amplio bagaje académico desempeñó los cargos de archivero de la Santa Iglesia Catedral y del Obispado de Badajoz; catedrático de Historia de la Iglesia del Seminario Conciliar de San Atón de Badajoz; archivero del Ayuntamiento de Badajoz; miembro por oposición del Cuerpo de Facultativos y Archiveros del Estado; canónigo-archivero de la S. I. Catedral de Coria-Cáceres: delegado territorial de Archivos de Cáceres y director de los archivos Histórico Provincial, de la Delegación de Hacienda y de la Audiencia Territorial de Cáceres; archivero del Ayuntamiento de Cáceres; director del Museo Provincial de Bellas Artes y fundador del Museo del Mono de Cáceres; canónigo archivero de la Catedral y director del Archivo General del Arzobispado de Sevilla; jefe de Departamento del Archivo General de Indias; director del Archivo de la Audiencia Territorial de Sevilla y delegado del Patrimonio Artístico y Cultural del Arzobispado de Sevilla.

En su jubilación, un periódico sevillano destacaba que era el decano de los archiveros de España y el único en ostentar, a la vez, los archivos de una catedral y una diócesis durante cincuenta años, primero en Cáceres y después en Sevilla. "Quería ser archivero desde que me salieron los dientes. Desde pequeño me gustaba mucho la historia..." (véase sevilla.abc.es, de 11/03/2003). Fue autor de más de una docena de libros y una sesenta publicaciones, entre ellos El Seminario Conciliar de San Atón, de Badajoz(Monte de Piedad y Caja General de Ahorros de Badajoz, Madrid, 1964), resumen de su tesis doctoral; Inventario de archivos extremeños (1993) La monja alférez doña Catalina de Erauso. Dos manuscritos autobiográficos inéditos(Guadalquivir Ediciones, 1995), Archivo de la Santa Metropolitana Iglesia Patriarcal de Sevilla. Inventario general. Tomo I (1998); Archivística eclesiástica: nociones básicas (1999), Geografía histórica de la diócesis de la provincia eclesiástica de Extremadura (1990)... En su jubilación, sus alumnos le dedicaron la obra Archivos de la iglesia de Sevilla: homenaje al archivero don Pedro Rubio Merino (Publicaciones Obra Social y Cultural Caja Sur, 2006)... "Toda una vida de legajos, alternada con la docencia, la investigación, el ministerio sacerdotal y otras dedicaciones nobles, no le ha impedido escribir una docena de obras y muy numerosos artículos", decía el bibliógrafoManuel Pecellín al reseñar el libro homenaje en su jubilación (véase hoy.es, de 26/11/2006).

Descanse en paz el ilustre archivero que rescató del olvido tanto archivos que dan luz a la historia de Extremadura y Sevilla. La misa funeral tendrá lugar esta tarde, a las 16:30, en la iglesia parroquial de Valdefuentes y mañana martes tendrá lugar un oficio en la concatedral de Cáceres a las 18:30 horas.

 

Félix Pinero

Antaño protagonistas de su época, algunos como auténticas fortificaciones defensivas, otros como lugar de devoción. Medio centenar de castillos y conventos en Extremadura, entre otros monumentos, permanecen hoy en el "olvido" y a duras penas sobreviven al paso del tiempo en un estado de "abandono". Elementos patrimoniales cargados de historia pero a los que ésta no les hace justicia, por cuanto carecen de protección y corren el riesgo de ver alterados sus valores esenciales y de desaparecer. O al menos eso es lo que considera la Asociación para la Defensa del Patrimonio Cultural y Natural Hispania Nostra que los incluye en su lista roja del patrimonio, con la que denuncia la situación de estos elementos en el país con el fin de darlos a conocer y lograr su consolidación o restauración. Cincuenta y dos de ellos se encuentran repartidos por la geografía extremeña aunque el número ascendía a cincuenta y siete -31 en Badajoz y 26 en Cáceres-, de los que cinco han sido retirados de la lista tras haberse actuado sobre ellos. Los "afortunados" son la iglesia de San Martín de Medellín y el fuerte de San Cristóbal en Badajoz, el cual ha sido restaurado y abierto a las visitas; y en la provincia cacereña el Aljibe de la casa de las Veletas en Cáceres, la ermita de San Bartolomé o de San Berto de Hinojal y la ermita de Valbón de Valencia de Alcántara. No han corrido la misma suerte los que aún forman parte de esta lista en la que abundan los elementos de carácter militar o defensivo y religioso, como los castillos, hasta once, de ellos siete en la provincia de Cáceres; los conventos, ocho; y las ermitas, con seis actualmente tras las dos que han sido retiradas. Hispania Nostra incluye también tres torres y otros tantos puentes, entre ellos el puente romano de Alcántara, donde se aprecian "daños por falta de mantenimiento, que pueden agravarse" y para el que se pide liberarlo del tráfico rodado que soporta. De monasterios, iglesias, palacios, casas y fuentes están incluidos dos elementos patrimoniales por cada uno en esta Lista Roja del Patrimonio en la que aparecen una atalaya, una fortaleza, el berrocal circundante de Trujillo y hasta la ciudad antigua de Lacimurga, un importante yacimiento arqueológico, cuyos vestigios abarcan desde la época prerromana hasta el medievo. En el apartado de patrimonio natural, se alerta del "abandono" del parque Ascensión de Badajoz, que en 2014 sufrió un voraz incendio del que han sobrevivido bastantes árboles centenarios. Varias edificaciones de la lista carecen de protección específica como la Casa de la Audiencia o Ayuntamiento Viejo de Cabeza del Buey o el Colegio e Iglesia de San Ildefonso de la Compañía de Jesús de Fregenal de la Sierra. El estado de éstos es de "abandono" salvo por el uso que, según la asociación, se hace de algunas de sus dependencias como cochera, granero o almacén de aperos del servicio municipal de obras. Destaca también el Despoblado de Zamarrilla, una de las más populosas aldeas medievales con las que contó la villa de Cáceres y en la que llegaron a morar más de 200 vecinos a principios del s. XVIII, principalmente jornaleros del linaje cacereño de los Ovando. Sus antiguas viviendas se han convertido en establos para el ganado y, pese a las advertencias de Hispania Nostra, parte de la iglesia románica de Zamarrilla se vino abajo el pasado año. Pero gozar de protección tampoco es garantía de un mantenimiento de estos elementos pues muchos de los que están en esta lista se encuentran bajo el amparo de la declaración genérica del decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español e incluso son Bienes de Interés Cultural (BIC). Es el caso del hospital de San Miguel de Zafra, del siglo XV y una "pieza clave para entender las técnicas constructivas del arte mudéjar en Extremadura", que presenta una "degradación avanzada" y su estado de ruina es "preocupante". Las inclemencias meteorológicas, la abundante vegetación, la falta de intervención y el vandalismo son algunas de las causas del "mal estado" de este medio centenar de elementos patrimoniales que atesoran componentes decorativos y artísticos de gran valor. En la categoría de patrimonio civil e industrial hay un llamativo elemento, un complejo minero: el de San Nicolás en el Valle de la Serena, incluido en la Carta Arqueológica de Extremadura. De ser explotado por empresas francesas o alemanas y con un papel "crucial" en todas las guerras del siglo XX, dado el interés de su mineral -wolframio-, la mina sufre hoy "el expolio de chatarreros ilegales". Tampoco el legado de los romanos se salva de la desidia y la lista roja incluye hasta tres villas romanas, todas en la provincia de Badajoz: la de Araya en Mérida, la de Pesquero en Pueblonuevo del Guadiana y la de La Cocosa en Badajoz, para la que la Diputación pacense ha dispuesto fondos en aras de su puesta en valor. Son muchas las actividades que distintas asociaciones locales, colectivos y particulares han impulsado también para llamar la atención sobre estos tesoros patrimoniales, desde rutas senderistas hasta recogidas de firmas, con el fin de rescatarlos del "olvido" y darles el lugar que merecen.

Son las siete de la mañana de un martes de otoño y amanece en Trevejo, a dos kilómetros de la localidad cacereña de Villamiel. En la casa de Martín Perales, vecino de esta población, se enciende una luz. Empieza la jornada para este hombre de 51 años que vive desde pequeño en esta pedanía custodiada por un castillo. Carga con sus enseres y tras un viaje de cinco minutos en coche, con el silencio como único acompañante, inicia su jornada laboral. Él, cada día, recoge madera en el monte. Lo hace hasta las cuatro de la tarde para venderla a empresas portuguesas. Luego, suele pasar un rato ‘mimando’ la huerta que le da de comer a él, a su madre Petra y a su hermano Pedro. De vez en cuando se acerca también a comprar algo de comida a Villamiel e incluso a Moraleja. Es sólo durante esos días cuando se aleja del sosiego que le ofrece un pueblo de angostas calles en el que sólo viven 16 personas, según Martín –el INE registra seis hombres y siete mujeres–. Él es de los más jóvenes. Los demás superan los 60 años de edad. «Lo del ocio es complicado. Si quieres divertirte un poco hay que salir fuera. Sin embargo, yo no cambio esto por nada. La tranquilidad de aquí la hay en muy pocos sitios. Pequeños aspectos como ver salir el sol todos los días y apreciar cuando se pone es maravilloso. Los de Madrid nos dicen que esto es como vivir en el cielo», comenta Martín, que se hizo cargo durante dos años de la pequeña taberna de la plaza del pueblo, un negocio que el Ayuntamiento de Villamiel saca a concesión anualmente. «Aquí hay mucho turismo, yo abría todos los días y solía venir gente», añade. Eso es lo que más le mantenía conectado con otra gente. «La cobertura del teléfono suele fallar bastante, lo de Internet ya es mucho pedir y la compra hay que salir a hacerla fuera del pueblo». Lo que no falta diariamente es el pan. Sin embargo, para comprar algo más hay que esperar al domingo, cuando llega con su furgoneta Julio Gálvez, de la Vieja Tahona, una panadería de Villamiel. En cuanto toca el claxon, los pocos vecinos de Trevejo empiezan a salir de sus casas para hacerse con lo básico para toda la semana. En un pequeño mercadillo montado en la parte trasera del furgón compran dulces artesanos, leche, empanadas, fiambre y latas de conserva, entre otros alimentos. «Muy pocos vecinos en Trevejo tienen coche. En la mayoría de los casos, cuando necesitan algo más los hijos les llevan la compra», explica Julio, que desde hace diez años realiza esta ruta y ha visto cómo la población desciende a pasos agigantados. «Cuando yo empecé a ir había cuatro o cinco familias más». Con él coincide Martín: «Hay gente que tiene casas de vacaciones y viene los fines de semana. Que Trevejo se repueble lo veo casi imposible, pero sí se puede mantener con vida gracias al turismo». De eso es muy consciente Nacho Lozano, un empresario de Badajoz que invirtió en reformar una antigua casa de Trevejo que rondaba los 30.000 euros. Lo hizo para crear los apartamentos rurales A Fala. «Rehabilité el espacio y ahora, en un año, puedo tener completas unas 130 noches. Además estoy haciendo actividades como rutas de senderismo para que se siga visitando una comarca tan bonita como la Sierra de Gata», afirma Nacho, quien apunta que «el turismo rural y de naturaleza es lo que hace que el corazón de esta villa siga latiendo». Al igual que con Trevejo, en Sierra de Gata, sucede lo mismo con algunas poblaciones de Las Hurdes, una comarca en la que se pueden encontrar alquerías que caminan peligrosamente hacia el abandono. Un ejemplo de ello es Casarrubia, perteneciente al concejo de Casares de las Hurdes. En esa villa, caracterizada por su puente antiguo atravesado por el río Hurdano, viven tan sólo 31 personas. En Arroyo Pascual y Castañar, del mismo municipio (Casares de las Hurdes), ya no hay nadie censado. Y es que en Extremadura hay varias poblaciones en las que su latido se paró hace años. Según el nomenclátor del Instituto Nacional de Estadística, que recoge información sobre el padrón por unidades de población, en la región extremeña hay 14 zonas que antes eran habitables y hoy no hay censada ninguna persona. En Badajoz son cinco (Abejarones de Arriba y Abajo, Campo Ameno, Osa y Navas, Nuestra Señora del Valle y Cancho Gordo) y nueve en la provincia de Cáceres (Parrera, Vega de Mesillas, Fuente del Sapo, Jarilla del Sur, Pantano Gabriel y Galán, Atalaya, Salto de Torrejón, Guadisa y Granadilla).
Catorce pueblos fantasma de ExtremaduraCatorce pueblos fantasma de ExtremaduraCatorce pueblos fantasma de Extremadura De estas unidades de población, la mayoría son entidades singulares. El INE las define como «cualquier área habitable del término municipal, habitada o excepcionalmente deshabitada, y que es conocida por una denominación específica que la identifica sin posibilidad de confusión». Entre los pueblos, entidades que están regidas por un ayuntamiento, siete caminan peligrosamente hacia el abandono. En ellos viven menos de 100 personas. Son Robledillo de Gata (99), Cachorrilla (93), Garvín (92), Benquerencia (80), Ruanes (75) y Campillo de Deleitosa (52), en Cáceres, y El Carrascalejo (71) en Badajoz. Por debajo de 1.000 habitantes hay 208. Un total de 152 en la provincia cacereña y 56 en la pacense. De las unidades poblacionales que el INE considera totalmente deshabitadas, Granadilla es la más conocida. Se despobló en la década de los sesenta del siglo pasado por la construcción del pantano Gabriel y Galán. Hasta entonces había sido un municipio amurallado, que conservaba su traza medieval, castillo incluido, y cabeza de la comarca conocida como Tierra de Granadilla, cerca del valle de Ambroz. Hoy es un pueblo casi fantasma que sólo se abre unas horas al día para que los turistas puedan apreciar su patrimonio, que se remonta a la villa fundada en el siglo IX por los almohades y conquistada para el reino de León en el siglo XII por el rey Fernando II de León.
Catorce pueblos fantasma de Extremadura En 1980, fue declarada conjunto histórico–artístico y, cuatro años después, en 1984, elegida para su inclusión en el Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados. «Para que un centro de España pueda participar en este proyecto debe presentar un programa al Ministerio de Educación. Por ejemplo, crear un itinerario natural por la zona y elaborar un cuaderno didáctico», explica Sergio Pérez, profesor de Secundaria y director de este plan. Él detalla que en las tres décadas que se lleva celebrando han pasado por el pueblo de Granadilla un total de 55.000 alumnos, 3.600 profesores y más de 1.800 centros educativos. Pero no sólo los escolares visitan esta aldea. También lo hacen turistas. «Debería existir un punto de información turístico, con una persona que se encargue de hacer visitas guiadas», apunta Pérez. Para conocer este pueblo abandonado hay que acceder desde una carretera que sale desde Zarza de Granadilla. Al interior de la villa se entra por la puerta de la muralla, con horario que de abril a octubre es de martes a domingo, de 10.00 a 13.30 horas y de 16.00 a 20.00 horas. De noviembre a marzo la puerta de hierro se cierra a las 18.00 horas. A las unidades poblacionales que registra el INE con cero habitantes, se suman otras que, por su pequeña extensión o porque quedaron despobladas hace mucho tiempo, no aparecen en las estadísticas. Es el caso de Zamarrilla, El Moral y Villa del Arco. La primera de ellas está situada en los Llanos de Cáceres, a unos 15 kilómetros de la capital cacereña. Su origen está documentado en el siglo XIV y en ella llegaron a vivir más de 200 vecinos a principios del siglo XVIII, según el arqueólogo, historiador, especialista en Historia del Arte y escritor, Víctor Gibello. Una alquería El Moral es una alquería de Las Hurdes que pertenece a Pinofranqueado. A ella se accede por la carretera Ex–204 en dirección Robledo, Horcajo. Una vez en Horcajo, hay que caminar por una pista de tierra durante una hora aproximadamente. En ella se puede observar cómo los pastores utilizaban las construcciones de esta pequeña aldea para resguardar al ganado. En lo que queda de sus edificaciones se ve cómo en una parte vivía el pastor y las otras eran para los animales. Y de las Hurdes a Cañaveral. Junto a esa población placentina y a la autopista A–66, encaramada a la sierra de Cañaveral y de Pedroso de Acim, nace Villa del Arco, una pequeña localidad que sufrió la despoblación en la década de los sesenta. Hoy quedan en pie apenas ocho casas que la mayor parte del año permanecen cerradas. Sólo en una de ellas vive un matrimonio. Se trata de Julián Cornelio y su mujer Emilia. Sin embargo, no están solos. Les acompaña una asociación formada por más de 160 integrantes que velan por que esta villa no caiga en el olvido y se respete su valor patrimonial, histórico y cultural. «Este año hemos rehabilitado la ermita y estamos a la espera de que el Ayuntamiento de Cañaveral nos dé una solución sobre el albergue que se ha construido en la antigua escuela, situado justo a la entrada de la aldea. Esa construcción no respeta la arquitectura de la zona y además no se utiliza», asevera Cristina Cano, presidenta de la asociación Amigos de Villa del Arco, quien destaca que cuando reúnan un poco más de dinero (los asociados pagan cinco euros al año) arreglarán las regaderas. «Antes corría agua por todas las calles del pueblo. Ahora están estropeadas las canalizaciones y queremos solucionarlo», concluye Cano.
Catorce pueblos fantasma de ExtremaduraCatorce pueblos fantasma de Extremadura Pero no sólo a nivel asociativo se está luchando por mantener vivos pueblos en peligro real de abandono. Desde la Dirección General de Desarrollo Rural de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio de la Junta Extremadura aseguran que son «conscientes del serio problema que hay de despoblación». De hecho, están a punto de presentar el Plan Estratégico de Apoyo al Medio Rural. Para el diseño y desarrollo de ese trabajo han contratado a la empresa Creaemprende S. L. y, aunque el plan no se ha dado a conocer aún, adelantan a HOY que «pretende poner en valor las fortalezas y oportunidades que ofrece el medio rural extremeño». Según explica Manuel Mejías, director general de Desarrollo Rural, «tiene como objetivo crear un modelo basado en la economía verde que englobe todos los sectores y actividades del medio rural, fijar población en el territorio, aumentar el número de habitantes, mejorar la calidad de vida y desarrollar el emprendimiento, el liderazgo y el talento de la población rural». Para ello contemplan políticas y medidas que refuercen la competitividad de las empresas y al mismo tiempo promover la diversificación económica en las zonas rurales.

Fuente: HOY

El día de hoy, domingo 11 diciembre, acaba de fallecer en Sevilla el Excmo. Sr. D. Pedro Rubio Merino.  Nacido en Valdefuentes, Cáceres, el 6-I-1928, fue Archivero de la S. I. Catedral y del Obispado de Badajoz. Catedrático de Historia de la Iglesia en el Seminario Diocesano de Badajoz; Archivero del Ayuntamiento de Badajoz; miembro del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios del Estado; Canónigo Archivero de la Catedral de Coria-Cáceres; Delegado Provincial de Archivos de Cáceres y Director de los Archivos Histórico Provincial de la Delegación de Hacienda y de la Audiencia Territorial de Cáceres; Archivero del Ayuntamiento de Cáceres; Diector del Museo Provincial de Bellas Artes y Fundador del Museo del Mono.
Trasladado a Sevilla, ha sido Canónigo Archivero de su Catedral y Director del Archivo del Arzobispado; Jefe de Departamento del  Archivo General de Indias; Director del Archivo de la Audiencia Territorial sevillana y  Delegado del Patrimonio Artístico y Cultural del Arzobispado de Sevilla.
Doctor en Historia (Universidad de Sevilla) y en Historia de la Iglesia (Universidad Gregoriana de Roma); diplomado en Paleografía (Escuela Diplomática del Vaticano), fue elegido Académico de la Real de Extremadura el 27 de abril de 1985.
Autor de numerosas publicaciones y condecorado con galardones múltiples, el D. Rubio Merino deja tras sí una obra de reconocidos méritos y numerosos discípulos que no olvidamos su magisterio.
Tras el funeral que mañana ha de celebrarse en la Catedral de Sevilla, su cuerpo será trasladado a Valdefuentes, donde recibirá sepultura. Descanse en paz.
Manuel Pecellín Lancharro,
Secretario de la R.Academia de Extremadura de las Artes y las Letras.

Convocada la XI edición del Premio Europeo Carlos V que será anual y abierto a personas, iniciativas, instituciones, y proyectos

El Premio Europeo Carlos V que concede Fundación Academia Europea de Yuste pasará a entregarse anualmente y está abierto a personas, iniciativas, instituciones, y proyectos que hayan contribuido al engrandecimiento de la Unión Europea, y se entregarán el próximo día 9 de mayo, Día de Europa, en el Monasterio de Yuste

Estos son los cambios de la undécima convocatoria ya que antes, los premios se entregaban cada dos años y sólo a personalidades destacadas por su contribución a la idea de Europa se hacen con el fin de reconocer las aportaciones realizadas al conocimiento general y engrandecimiento de los valores culturales, sociales, científicos e históricos de Europa y al proceso de construcción e integración europea desde cualquier ámbito de la sociedad

El plazo de presentación de candidaturas, que está abierto hasta el próximo 31 de enero de 2017, deberán presentarse en español e inglés y estar respaldadas por instituciones, entidades, asociaciones, etc. La convocatoria puede encontrarse en la web: http://doe.gobex.es/pdfs/doe/2016/2330o/16081575.pdf

Los candidatos deberán pertenecer al ámbito de los países de la Unión Europea, de la Asociación Europea de Libre Comercio, de países candidatos a la adhesión a la UE, además, deberán asegurar la aceptación del premio y la presencia de los premiados en el acto de entrega del galardón y en las actividades organizadas por este motivo.

En la presente edición el XI Premio Europeo Carlos V está dotado económicamente con la cantidad de 30.000 euros. Toda la documentación puede ser enviada por correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., por correo certificado, o bien entregarse en la propia sede la Fundación Academia Europea de Yuste, situada en el Real Monasterio de Yuste.

El Premio Europeo Carlos V, galardón que desde 1995 ha reconocido el papel desempeñado por protagonistas e impulsores del proceso de construcción europea, se creó con el fin de premiar la labor de aquellas personas, organizaciones, proyectos o iniciativas que, con su esfuerzo y dedicación, hayan contribuido al conocimiento general y engrandecimiento de los valores culturales, sociales, científicos e históricos de Europa, así como al proceso de construcción e integración europea.

El Premio será otorgado por el Patronato de la Fundación Academia Europea de Yuste a propuesta de un jurado formado por personalidades de destacada relevancia en el ámbito científico, cultural, historiográfico, institucional, académico, social o político.

En la pasada edición se presentaron un total de 22 candidaturas provenientes de organizaciones de 7 países de la Unión Europea, siendo diecisiete el número total de candidatos propuestos a recibir el Premio Europeo Carlos V.

UN REFERENTE EN EUROPA

El Premio Europeo Carlos V “dará un paso adelante” al constituirse como un galardón anual, entregándose en fechas que coinciden con la celebración del Día de Europa, por lo que se convertirá en “un evento de referencia a nivel regional, nacional y europeo que aglutine a los protagonistas de la construcción europea”.

Las personas que han recibido este galardón han supuesto un ejemplo inspirador para el resto de la sociedad, y a través de su reconocimiento se ha buscado dar mayor visibilidad a los grandes avances conseguidos estando unidos en Europa, como la última premiada, la profesora italiana, Sofia Corradi, impulsora del programa de intercambio de jóvenes más importante de Europa, el Erasmus.

En un momento en el que Europa necesita referentes que potencien y refuercen la cohesión entre países para dar respuesta a los importantes retos a los que enfrentarse en un mundo global, el Premio Europeo Carlos V quiere poner en valor todo el esfuerzo y el trabajo de los referentes que hacen posible una Europa más sólida, social y democrática.

 

Fuente: FAEY

Congreso XV

1 Cartel XIV Jornadas Hernan Cortes

Abierta la inscripción para el congreso Frey Nicolás de Ovando: el extremeño que organizó el Nuevo Mundo

Formulario de Inscripción Asistentes

1 Cartel XIV Jornadas Hernan Cortes

Últimas Noticias


Con el patrocinio de la
JUNTA DE EXTREMADURA
Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes


 

Agenda

More in Agenda  

Últimas Publicaciones

  • Inventario de Publicaciones
    MEMORIAS (Trabajos de investigación de historia y arte de Extremadura)   Memorias de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes I. -- Trujillo: Real Academia de...
More in Publicaciones  

Boletines

More in Boletín